SAN PEDRO APOSTOL

La Obra Pontificia  San Pedro Apóstol fue fundada en Francia por Juana y Estefanía Bigard (madre e hija) en 1889. Ellas no permanecieron indiferentes ante la gran necesidad material que existía en ese momento, para sostener las misiones extranjeras. Venden todo lo que tienen, y lo destinan a socorrer las Misiones.

Juana Bigar es un modelo de mujer laica, comprometida con las necesidades de su tiempo. Sólo su confianza y amor a Dios la fortalecieron para superar los obstáculos que se le presentaron a su paso. Fue así como comenzaron a trabajar con total austeridad, mendigando en favor de los misioneros y seminaristas indígenas de aquel tiempo.

En 1894 se imprimió el primer prospecto de la “Obra Apostólica para las misiones”, y contó con la bendición del Papa León XIII. A partir de entonces, la Obra se extiende por toda Europa y los demás continentes. En 1922 esta Obra pasó a ser Pontificia.


¿A quiénes se dirige ?
A todos quienes nos sentimos Iglesia y queramos tomar en serio nuestro compromiso concreto de colaborar -dentro de nuestras posibilidades- en favor de quienes aspiran al Sacerdocio y a la vida consagrada en los diferentes continentes, especialmente aquellos de mayor necesidad.