ROSARIO MISIONERO

El rezo del Rosario Misionero ha sido desde los cimientos de la Obra de la Propagación de la Fe, la fuerza más grande de oración y de anuncio para la misión en todos los continentes.

“El misionero es el ‘hermano universal”; lleva consigo el espíritu de la Iglesia, su apertura y atención a todos los pueblos y a todos los hombres, particularmente a los más pequeños y pobres” (RMi. 89).

Esta forma de oración toma como base el Rosario tradicional, en el cual, por intercesión de María, Reina de las Misiones, se pide al Padre Dios por las intenciones y necesidades de todo el mundo.

Fundador Rosario Misionero
Fue el obispo norteamericano y Director Nacional de OMP,
Monseñor Fulton Sheen, quien a mediados del siglo XX
lo diseñó con el fin de brindar un medio práctico de oración
por las misiones y los misioneros.

¿Cómo se reza?
Se comienza con la Señal de la Cruz y se sigue como el Rosario tradicional con los diferentes misterios, con la riqueza que a cada uno de ellos se agrega la oración por las necesidades del continente correspondiente.

El rezo del Rosario Misionero nos invita a abrazar con la oración a todos los pueblos de la tierra. Es tomar sus dolores, sus sueños, sus alegrías y sus esperanzas para llevarlos con María, nuestra Madre, delante de Jesucristo.